Escucha esta cuestionadora homilía de Juan Pablo II por la fidelidad en tu matrimonio (7 min.)
En un mundo plagado del mal del divorcio, Juan Pablo el Grande nos dice:
“Los preceptos del Señor son justos. La ley del Señor que debe gobernar vuestra vida conyugal y familiar es el único camino de la vida y de la paz."
"Es necesaria una constante conversión del corazón… Una constante apertura del espíritu humano para que toda la vida se identifique con el bien custodiado por la autoridad de la Ley."
‘Os daré un corazón nuevo y pondré en vosotros un Espíritu nuevo. Os arrancaré ese corazón de piedra y os daré un corazón de carne. Pondré dentro de vosotros Mi Espíritu y os haré ir por mis mandamientos y observar mis preceptos’ (Ez 11, 19-20)
"La vida de los cónyuges exige una permanente cooperación con la gracia del Espíritu que os ha sido donada mediante el sacramento del matrimonio, para que esta gracia pueda fructificar en el corazón y en las obras, para que puedan dar frutos sin cesar y no marchitarse a causa de nuestra pusilanimidad, infidelidad o indiferencia."
“Ser fieles a la gracia del sacramento del matrimonio”

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